Resumen:
A medida que el problema de la generación de residuos y saturación de la CEAMSE fue
tomando relevancia en la agenda de gobierno, se comenzaron a emitir normativas que
involucran a los grandes generadores, a los recuperadores urbanos y a las cooperativas en
el proceso de reciclado de residuos, a los fines de disminuir el volumen destinado a
disposición final. Si bien estas normativas posicionan a los recuperadores urbanos como
actores esenciales en la cadena de reciclaje, hay aristas de su trabajo que no están
regulados, como la cobertura ante riesgos de trabajo. El problema es que los trabajadores
desconocen las enfermedades derivadas de la manipulación de residuos y los riesgos
ambientales a los que se enfrentan y por eso en muchos casos, tampoco reclaman sus
derechos en este sentido. La gestión de riesgos de trabajo en el sector cooperativo en
Argentina se encontró históricamente desprotegida y discriminada en la consolidación de
sus derechos laborales. En este sentido, un logro reciente es el Decreto N.º 651/2022 (22 de
septiembre del 2022) de la Ley N.º 24.557 de Prevención de riesgos del trabajo, el cual
establece un marco normativo protectorio con el fin de prevenir la ocurrencia de hechos
dañosos para los/as trabajadores y trabajadoras. Dicha Ley no contemplaba las formas de
cooperativas para la cobertura de los trabajadores al no tratarse de una relación laboral
empleado-empleador. Por lo tanto, la aplicación de la normativa sobre higiene y seguridad
en el trabajo, Ley N.º 19.587, y sus modificatorias y decretos reglamentarios, se aplica hasta
el momento de manera voluntaria y autogestiva. Teniendo en cuenta las proyecciones que
se estudian sobre la generación de residuos, no basta con implementar solamente la
separación en origen, por lo que es necesario fortalecer los eslabones intermedios de
separación de residuos como son las plantas sociales y las cooperativas. Luego de visitas a
las cooperativas “Recicoop”, la cual operó en el Ecopunto de Avellaneda hasta el año 2018,
y “Bella Flor” de José León Suárez, entre los años 2017 y 2019, se encontraron necesidades
de protección en los trabajadores. Por lo que surgieron las siguientes preguntas: ¿Cómo
gestionan los riesgos laborales a los que están expuestos estos trabajadores y trabajadoras
en un contexto cooperativo? ¿Cuáles son las capacidades para autogestionar los riesgos
laborales? ¿Cuáles son los alcances de esa gestión en una concepción integral de la salud
y el ambiente?.
Para responder a estas preguntas, se realizó una revisión bibliográfica sobre los puestos de
trabajo de una planta de separación y clasificación de residuos modelo y los riesgos
asociados a cada uno de ellos. Asimismo, se identificaron los equipamientos de protección
individual y colectivos generales que deberían usarse para mitigar los riesgos. Debido a la
escasez de bibliografía argentina hubo que recurrir a material extranjero, lo que permitió
comparar las condiciones de las plantas extranjeras y las plantas nacionales. Por otro lado,
los trabajos finales realizados durante la carrera permitieron el contacto y articulación con
organizaciones locales. Los trabajos de campo incluyeron visitas y entrevistas a referentes
de cooperativas. Más tarde, me incorporé como integrante en un proyecto de transferencia
el cual tiene como propósito ampliar la protección en salud laboral en la cooperativa Bella
Flor, ubicada en la CEAMSE, fortaleciendo las capacidades de los trabajadores/as en el
control y la autogestión de riesgos y transferir recursos para la mitigación de los mismos.
Como resultados, se determinaron los factores de riesgo a los que están expuestos los/as
trabajadores/as y las consecuencias para la salud / enfermedades asociadas. Se relevaron
las medidas preventivas para cada puesto de trabajo y se confeccionaron fichas de consulta
para el conocimiento de las cooperativas y el uso adecuado o compra de los EPP.
Asimismo, se confeccionó una ficha técnica de EPP prioritarios con detalle de características
y materiales, certificaciones y cobertura de riesgos. Otro de los resultados es un manual
audiovisual de seguridad laboral en plantas de separación y clasificación de residuos,
guionado y producido en el año 2019, junto con el Director del proyecto. Por lo tanto, mi
tesina se encuentra en el marco de este proyecto, permitiendo esta instancia sistematizar la
información obtenida en los trabajos realizados hasta el momento y profundizar en la
relación entre la gestión de residuos y la salud de los trabajadores como tales y como
vecinos de los barrios aledaños a las plantas.
Entre las debilidades de estas cooperativas se destacan la falta de recursos, coberturas
médicas, el desconocimiento, la falta de asesoramiento en seguridad e higiene y la
dependencia de municipios u otras instituciones. Entre sus fortalezas encontramos su
predisposición para recibir información desde afuera y su organización, la unión con sus
pares y el rol preponderante que adquieren los recuperadores a través de los años para el
cuidado del medioambiente. Si los/as trabajadores/as tuvieran un mayor conocimiento del
ambiente que los rodea, pensando a su ambiente como un sistema en el que se incluye el
proceso de trabajo y sus riesgos derivados, podrían tomar medidas preventivas, tener un
mejor cuidado de su salud y el tratamiento de residuos sería más eficaz, pudiendo aumentar
su escala de trabajo. Es necesario un enfoque epidemiológico que considere las interrelaciones de la salud ambiental y laboral sin fronteras legales artificiales.
Las cooperativas de recicladores poseen un potencial enorme para la autogestión de riesgos
laborales. Sin embargo, aún no ha surgido. Hay condicionantes para su desarrollo que
deben ser incorporados en forma de apoyo, asesoramiento, capacitación y orientación a
estos grupos. En este sentido, surgen las propuestas de esta tesina.
Descripción:
Palabras claves: Salud y ambiente, Salud laboral, Recicladores urbanos, Recuperadores urbanos, Gestión de RSU, Riesgos laborales, Seguridad laboral, Cooperativas